John Alfred Tinniswood, un inglés de 111 años, ha sido confirmado como el hombre más longevo del mundo, sucediendo al fallecido Juan Vicente Pérez de Venezuela. Este hito fue oficializado por el Libro Guinness de Récords Mundiales el pasado 4 de abril, tras un meticuloso examen por parte de expertos en gerontología.

Tinniswood, nacido en el mismo año que el hundimiento del Titanic, ha vivido dos guerras mundiales y atribuye su longevidad a un estilo de vida marcado por la moderación. Nunca fumó, rara vez consumió alcohol y seguía una rutina simple pero regular: cenar pescado con papas fritas todos los viernes. En palabras del propio Tinniswood, “si haces cualquier cosa en exceso, eventualmente sufrirás las consecuencias”.

Sin embargo, él mismo admite que la suerte juega un papel crucial en la longevidad. Según ABC News, Tinniswood comentó que “o vives mucho o vives poco, y no puedes hacer mucho al respecto”. A pesar de sus hábitos saludables, reconoce que hay un elemento de azar en la duración de la vida.

A lo largo de su vida, Tinniswood ha acumulado recuerdos vívidos, desde su infancia en Liverpool hasta su servicio en el Cuerpo de Pagos del Ejército Británico durante la Segunda Guerra Mundial. Estuvo casado durante 44 años y tuvo una hija antes del fallecimiento de su esposa en 1986. Profesionalmente, trabajó en Royal Mail, Shell y BP hasta su jubilación en 1972.

El caso de Tinniswood se suma a una lista notable de personas reconocidas por su longevidad, como Jiroemon Kimura de Japón, quien vivió hasta los 116 años, y María Branyas Morera de España, la persona más anciana actualmente con vida, quien celebró recientemente su cumpleaños número 117.