Esperanza en la Justicia para el Caso de Franco Maranguello . Cuatro años han transcurrido desde la fatídica noche en la que Franco Maranguello perdió la vida en una celda policial durante la cuarentena. La tragedia golpeó a su familia con fuerza, sumiendo a su madre, Sandra Bravo, en un dolor que persiste día tras día. Pero ahora,  la causa ha sido desarchivada, reviviendo la búsqueda incansable por la verdad y la justicia.

Franco, un joven de apenas 16 años, encontró su trágico final el 24 de abril de 2020, en medio del aislamiento obligatorio por la pandemia de COVID-19. Detenido en la puerta de su casa en Villa Mercedes, fue trasladado a la Comisaría del Menor, donde, en circunstancias aún no esclarecidas, perdió la vida en una celda sin luz. Para Sandra Bravo, cada día es una batalla contra el dolor y la espera implacable de respuestas que nunca llegan.

La causa, inicialmente archivada bajo la premisa de un presunto suicidio, ha sido visualizada gracias al esfuerzo incansable de la familia y su abogado, Gustavo Otegui. El 9 de noviembre de 2023, tras un recurso de apelación, se ordenó la reapertura del caso, instando a la jueza Mirta Ucelay a investigar a fondo las circunstancias de la muerte de Franco y cualquier posible negligencia por parte de los funcionarios públicos.

El proceso estuvo marcado por irregularidades y falta de acción, con largos períodos de inactividad y omisiones en la recolección de pruebas. Sin embargo, ahora se vislumbra una nueva oportunidad para la verdad, con la posibilidad de involucrar peritos externos y profundizar en la reconstrucción de los eventos fatales.