En un giro de vida que parece sacado de un guion inspirador, Martín Godoy, de 48 años, ha pasado de la desesperación de vivir en la calle a la emoción de ser contratado como probador de videojuegos. Su historia es un testimonio de resiliencia y la capacidad transformadora de las segundas oportunidades.

Todo comenzó en 2022, cuando Martín se encontró solo y desempleado después de una separación y la pérdida de su trabajo. Sin hogar y sin recursos, se vio obligado a dormir en los cajeros de Caballito, Buenos Aires. Durante meses, la calle fue su única morada, enfrentando una realidad que nunca imaginó.

Pero el destino le tenía preparada una sorpresa. A través de la ayuda de una organización benéfica local, Martín encontró refugio en un hogar de Cáritas en Parque Patricios. Allí, recibió apoyo para reconstruir su vida, incluyendo la asistencia para la búsqueda de empleo. Fue entonces cuando descubrió Cultura de Trabajo, una fundación dedicada a brindar oportunidades laborales a personas en situación de vulnerabilidad.

Con determinación y el respaldo de esta organización, Martín se postuló para un puesto como probador de videojuegos en una empresa multinacional. A través de un proceso de selección riguroso, fue elegido para la posición y comenzó su capacitación en abril de este año.

Para Martín, esta oportunidad representa más que un simple trabajo. Es un símbolo de esperanza y una prueba de que el futuro puede ser mejor incluso después de los momentos más oscuros. Ahora, con un empleo estable en el horizonte, está decidido a pagar la bondad que ha recibido, comprometiéndose a ayudar a otros que enfrentan desafíos similares.