Aerolíneas Argentinas anuncia la suspensión de sus vuelos hacia Nueva York a partir de agosto, en un movimiento estratégico destinado a reforzar otras rutas consideradas más rentables. La medida responde a pérdidas significativas en la operación hacia la Gran Manzana, con un déficit de US$ 250 mil entre febrero y marzo.

Esta decisión del Gobierno argentino, propietario de la aerolínea de bandera, tiene como objetivo potenciar otros destinos turísticos, en especial Miami y Madrid, donde se aumentará la oferta de vuelos. También se destinarán recursos adicionales para incrementar las frecuencias hacia el Caribe y Roma, siguiendo una estrategia enfocada en maximizar el beneficio económico para la compañía.

Ante esta reorganización de rutas, surge la pregunta sobre el destino de aquellos pasajeros que ya han adquirido pasajes para Nueva York. Aerolíneas Argentinas asegura que estos pasajeros serán reubicados en vuelos directos operados por otras aerolíneas o en vuelos vía Miami, ofreciendo así alternativas para mantener la conectividad con la ciudad estadounidense. La comunicación sobre estas reubicaciones se llevará a cabo de manera directa con los pasajeros o a través de las agencias emisoras de los tickets.

La suspensión de los vuelos hacia Nueva York no implicará la total interrupción de la conexión con la ciudad, ya que los pasajeros podrán seguir volando a través de los vuelos de código compartido ofrecidos en colaboración con Delta Airlines, uno de los principales socios de Aerolíneas Argentinas.